Intrépidos, valientes, aventureros, incautos, atrevidos… ¿Cómo son aquellos que viajan solos? En este artículo hemos contado con la colaboración de algunos increíbles viajeros para arrojar algo de luz sobre el mundo de los «solo travelers» y adentrarnos en él; conociendo sus experiencias, sus consejos y sus inquietudes.

En la actualidad, viajar solo va mucho más allá de una moda pasajera. Estamos ante un tipo de turismo que viene pisando fuerte y es que, quien prueba a viajar solo/a por primera vez, descubrirá lo que implica a muchos niveles trascendentales ¡Y ya no podrá parar!¿Quieres conocer la historia a aquellos que se han atrevido a viajar solos? Vamos a ver qué nos han contado nuestros viajeros solitarios.


Nerea Badostain (@nereabados)

Instagram: @nereabados

27 años. Diseñadora de moda y exploradora intrépida como «hobbie». Otras de mis aficiones son la música, la fotografía, el cine, consumir libros y documentales históricos/bélicos. 

Creo que viajar de manera solitaria surge de lo más profundo de tu ser, como la necesidad de comer o de respirar. No es un reto, es un síntoma vital. Sentir que estás solo frente al mundo en algún recóndito del planeta es una sensación excitante. 

La autorealización es total, ya que los días dependen única y exclusivamente de tus decisiones, de los pequeños problemas que puedan surgir y tú sólo deberás saber resolver. Cuando llega la noche la satisfacción personal es inmensa al ver que otro día más te has superado en todos y cada uno de los aspectos, sientes una fortaleza y una seguridad sin parangón.

La libertad que uno siente al dejar que todo fluya, a conocer a todo tipo de personas sin prejuicio alguno y compartir aspectos de tu vida con ellos, es otro de los recuerdos que te llevas contigo para siempre, y en muchas ocasiones además, amistades repartidas por otros continentes. 

Viajar en solitario es experimentar la independencia más absoluta, es saborear la vida con calma mientras analizas hasta el último pequeño recoveco de tu cerebro, de tu alma y de tu ser. Viajar en solitario no es sinónimo de soledad, sino todo lo contrario. Tu decides cuando gozar de esta, y cuando compartir experiencias, una charla, o simplemente alguna cerveza. Todo depende de uno mismo, desde una decisión que puede cambiar tu rumbo en tu aventura, hasta la honestidad y la humildad con la que uno se va a tierras muy lejanas a dejar que hasta el más mínimo detalle habite en su alma de forma permanente. 

Viajar en solitario no es una moda. No es una imposición social. No es más o menos válido, ni más ni menos aventurero. Tampoco es más puro,ni más real. Ni siempre sinónimo de autorealización. Ni los que lo hacemos estamos locos. Viajar sólo debe nacer de la misma manera que hacerlo en grupo o en pareja. No se trata de una búsqueda personal, ni tampoco requiere de una preparación mental. Es mucho más sencillo que todo eso. Viajar sólo es algo tan natural como cualquier gusto o decisión personal, sin embargo, esta sociedad moderna sigue teniendo muchos estigmas con ciertos asuntos.Respeten, normalicen y dejemos que cada uno encuentre la felicidad donde quiera. Y les nace esta necesidad, anímense. Volverán siendo una versión todavía mejor de ustedes mismos.


Osiris Martínez (@osirismartinez)

Instagram: @osirismartinez

33 años, redactora de viajes y traductora, coach online. Nací y me crié en París, mi familia es asturiana y soy colaboradora de muchas cabeceras españolas. Actualmente vivo en Bali y soy nómada digital.

Empecé a viajar sola hace unos 6 años: decidí irme sola una semana a Fuerteventura, en Semana Santa. Me encantó la experiencia y repetí varias veces escapadas en solitario pero siempre eran destinos nacionales y en hoteles con todo cerrado… Hasta que decidí coger una mochila e irme sola 3 semanas a Bali.

Ese viaje fue muy importante en mi vida: descubrí mi pasión por Asia…y por viajar sola en ‘plan mochilero’. Desde entonces he estado en Vietnam, varias veces en Tailandia, Malasia, Singapur, Indonesia, Laos…

Viajar solo permite abrirte a los demás, centrarte realmente en ti y en lo que te rodea y disfrutar de la experiencia con todos los sentidos abiertos. Es un viaje cultural y exterior pero también interior.


Can’t Stop Moving (@cantstopmoving.es)

Viajar sola no significa que no tenga amigos, que sea asocial o que no me relacione con nadie. De hecho, viajando sola, es cuando más gente conoces y cuando más te relacionas con la gente local. No te queda otra.

Que viajes sola tampoco significa que no tengas miedo a veces. A mí, por ejemplo, me da miedo volar, imagínate. Pero no voy a dejar que el miedo gane. No voy a dejar de descubrir nuevos lugares y culturas, de viajar y ver mundo, por tener que coger un avión.

Viajo sola porque no siempre es fácil encontrar a alguien de tu entorno para que te acompañe. Pasados los “taitantos”, la mayoría de los amigos están todos “arrejuntaos” y con hijos o tus amigas tienen distintas fechas de vacaciones en sus trabajos y es muy difícil coincidir.

Pero, a parte de todo esto, me gusta viajar sola. He descubierto su magia. 
Me gusta romper estereotipos y abrir mi mente a otras culturas y maneras de pensar. Descubrir que las personas son buenas por naturaleza y que el mundo no es tan peligroso cómo nos quieren hacer creer. Me gusta estar conmigo misma, retarme, ver de lo que soy capaz y darme cuenta de que no
necesito a nadie para poder viajar y vivir mi vida.  Y eso, es la libertad. 

Hay una frase que me gustaría compartir, «Valiente no es quien no tiene miedo, sino quien conquista ese miedo».

¿Te pica el gusanillo y quieres saber más sobre viajar sola, miedos más frecuentes, consejos de seguridad, tips, etc.? Pásate por Can’t Stop Moving. ¡Te espero al otro lado!


Zacarías. (@zacktraveles)

Instagram: @zacktraveles

¡Hola Viajeros! En primer lugar me presento. Soy un chico cordobés de 28 años un tanto polifacético. Vengo a ser ese chaval de pueblo de interior que tiene estudios pero que decidió quedarse trabajando en la empresa familiar. Podrían verme tanto con un tractor como con un libro de Historia, ya que la cultura me apasiona ¡Y sobre todo me encanta viajar!

Todo en esta vida comienza de una forma. Mi experiencia de viajar solo tuvo su origen en motivos personales. El ser humano está muy ligado a sus emociones y se dan momentos en la vida que necesitas escapar de tu entorno. Tenía dos opciones:  seguir con mi rutina o descubrir algo nuevo. Viajar fue mi primera vía de escape, y lo que comenzó como una huida se convirtió en mi hobby preferido. Cuando viajas solo te encuentras contigo mismo y te hace crecer como persona.

Mi consejo es que dejes atrás el síndrome “Algún día cuando…” Ahora probablemente te preguntes: Zack ¿Qué son los algún día cuando? Son obstáculos que te impiden conseguir lo que deseas. Muchos tenemos sueños, deseos o aspiraciones, pero no todos los hacemos realidad. Y cuando le pregunto a alguien por qué no viaja sol@, por qué no persigue su deseo, por qué no sigue su camino, normalmente ofrece el argumento de que sienten miedo. 

Como experiencia personal es normal que sintáis miedo la primera vez, todavía recuerdo mi primera experiencia donde tenía miedo a sentirme solo y que no pudiera mantener contacto con nadie. En el mundo existe gente maravillosa que te ayudaran en el camino y siempre que he viajado solo he conocido muchos amig@s con los que todavía mantengo contacto.

Esos miedos solo van a desaparecer cuando tú corras en la dirección de tus miedos. Cuando a pesar de sentir ese miedo sigas hacia delante. Todos hemos tenido momentos de debilidad, momentos en los que hemos pospuesto algún viaje por algún motivo.

Actúa. No esperes al momento perfecto. Elige este momento para cumplir lo que siempre has querido y convierte tu miedo en una oportunidad que te cambiará la vida para siempre.


Brezo Cardenosa (@intrepidbrezo)

¡Soy Brezo! Tengo 38 años y actualmente vivo en Londres. Después de varios e intensos años londinenses, cuando cumplí 29 años me dio el siroco y me fui a vivir a Australia. De Australia me llevé  un novio checo, muchos viajes, innumerables aventuras y una vocación. Soy profesora de inglés para adultos. Así que cuando no estoy de viaje, casi siempre sola ya que tengo un novio que no es tan viajero (de momento), enseñar me da la vida ya que para mi es también una forma de viajar y teletransportarte a otros países.  

Siempre que me he sentido un poco perdida y sin saber muy bien que hacer con mi vida, la mejor solución ha sido viajar, casi siempre sola, conocer y vivir otras culturas y en otros países; lo que ha dado respuesta a todos mis malestares e incertidumbres.

Sí, es cierto. Viajar sola llega a convertirse en un gran reto. Son muchas las veces que emprendes el viaje con cierto recelo y angustia por todo o todos los que dejas atrás. Son muchos los que se echan las manos a la cabeza o ponen el grito en el cielo pensando que has perdido todo tipo de cordura, si es que algún día la tuviste, por dejarlo todo y marchar sin una razón o causa de peso. ¿Qué locura es esa de que te vas a descubrir mundo?

Pero, déjame decirte una cosa. Este gran reto se convierte en una increíble y gratificante aventura que te cambia la perspectiva del mundo y de la vida. Una vez das el salto, ya nunca volverás a ser la misma.

Viajar sola es un continuo autoaprendizaje que te hace más fuerte, más paciente y condescendiente y mucho más humilde. Te abre la mente y el espíritu. Te enseña que en esta vida todo es relativo y que no hay mejor persona que tu mismo para creer en ti mismo.

Sin todas estas vivencias, aventuras y experiencias  que me ha dado el viajar sola estoy segura de que no sería la persona que soy hoy. Sin duda viajar, sobre todo sola, es la mejor escuela.


Carlos Iván (@travelcarlitosway)

Soy Carlos Iván, en Instagram @travelcarlitosway.  Lamentablemente mis amigos, por diferentes situaciones, no pueden viajar conmigo a países fuera de E.U.  Cansado de «esperarlos», decidí aventurar por el mundo SOLO.  Eso me ha permitido a conocer varias personas locales al igual que también a otros turistas… personas que quizás nunca hubiera conocido si andará con alguien a quien ya conocía.  Viajar solo me permite tomar decisiones sin tener que consultarle a nadie , y me permite «portarme mal» sin que nadie que me conozca se entere – ríe -.  Viajar solo me ha permitido conocer más de mi mismo, saber mis límites, y descubrir qué tan atrevido puedo ser.  Si no tienes con quien viajar ¡Viaja contigo mismo! 


¡Esperemos que os haya gustado y os haya inspirado! ¡Cuéntanos tus experiencias e inquietudes sobre los viajes solitarios!

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